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Sopa de Lentejas

Siguiendo con la temática oriental, he estado recientemente en Estambul y la lista de maravillas que enamoran de esta ciudad sería interminable, pero probablemente la que más me ha sorprendido en términos culinarios ha sido la sopa de lentejas. Probé falafels deliciosos y verduras asadas, en ensaladas, humus y bueno, berenjenas del derecho y del revés, pero no había probado jamás la sopa de lentejas y me he hecho fan incondincional … ahora la compartocon vosotros.

Sopa de lentejasIngredientes: 200 g. Lentejas rojas, 1 cebolla, aceite de oliva para sofreir, 1 litro caldo de verduras , 250 ml leche, sal, pimienta, comino, un poco de zumo de limón, 1 cuch. pimentón dulce.

Pon en un escurridor las lentejas rojas (se encuentran con facilidad en tiendas ecológicas), enjuágalas en agua fría y deja que se sequen bien. Mientras, picar la cebolla bien fina y pon en un cazo dos o tres cucharadas de aceite a calentar. Sofreir la cebolla. Se pueden añadir otras verduras, como apio o zanahorias, si se prefiere, si no, añadir directamete el caldo de verduras y las lentejas rojas. Deja que hierva y que se cuezan a fuego medio durante al menos media hora.
Seguidamente, tritura el contenido de la cazuela e incorpora la leche, caliente o tibia, para que no baje mucho la temperatura, que ligue todo durante unos 5 minutos o así. Sazonar antes de retirarla del fuego, con sal, pimienta, una pizca de comino y un poco de zumo de limón (en los paises árabes le añaden una mezcla de especias que se conocen como zumac, si se tiene, ideal, si no con las especias mencionadas, va perfecto, yo es que pasé por el mercado de las especias y claro …). En una sartén aparte, tostar el pimentón dulce, lo justo para que suelte sabor en el aceite, ojo con quemarlo! Al servir, añadir el sofrito de pimentón. Es deliciosa y muy ligera, ideal incluso para el verano.

La leche se puede sustituir por nata, o mejor por nata de soja, haciendo apta la receta incluso para veganos, además quedará especialmente cremosa.

Os dejo una foto del horizonte estambulita, nublado, pero es que el sol no apareció en toda nuestra estancia …

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Risotto de Remolacha

A mis sobrinos les ha dado por montar un pequeño huerto en el campo, una gran idea, pero por ahora un poco desorganizada ya que han sembrado sin ton ni son lo primero que se les ha pasado por la cabeza, como por ejemplo remolachas! jajajaja, que oye, no tiene nada de malo, si no fuese porque salvo a mí, no parecen gustarles a nadie más. Claro cuando uno de ellos apareció traiendo remolacha a mansalva una empieza a maquinar, porque aliñadas están muy ricas, y en ensalada y … ¿un risotto?

Ingredienes: 500 grs de remolacha cruda, Aceite de oliva extra virgen, 1 cucharada de vinagre balsámico, 1 cebolla pequeña, 250 grs de arroz para risotto o bomba, en su defecto, 150 ml de vino blanco seco, 700-750 ml de caldo de pollo, 75 grs de queso parmesano rallado, 25 grs de mantequilla (cortada en dados)

Hervimos la remolacha en abundante agua durante 30-40 minutos.  Escurrimos y esperamos a que se enfríe antes de pelarla, y si no quereis ser el principal sospechoso del desmembramiento alevoso de un tubérculo, ponte unos guantes de látex. Dividimos la remolacha en dos, con una de las dos mitades hacemos un puré.  Trituramos la remolacha con una batidora eléctrica, añadiendo una cucharada de aceite de oliva extra virgen, sal y pimienta. El resto lo reservamos para añadir casi al final, en gajo o rodajas, según prefiráis.
Empezamos con el risotto, la preparación ya la he narrado aquí en al menos una ocasión; el caldo tiene que estar caliente para no bajar la temperatura del arroz según lo vamos añadiendo.
Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cacerola de base gruesa y pochamos la cebolla durante 7-8 minutos o hasta que esté blanda pero no dorada y salpimentamos, no en exceso que luego el parmesano algo sala.
Añadimos el arroz y removemos durante un par de minutos.  A continuación añadimos el vino y continuamos removemos hasta que se haya evaporado (unos 2 minutos).  Entonces, con un cazo, vamos añadiendo el caldo poco a poco y sin dejar de remover.  Esperando a que el arroz absorba el caldo antes de añadir un cazo más.  Así hasta que se no tengamos más caldo que añadir. Un par de minutos antes de que el caldo se evapore añadimos la remolacha que habíamos reservado, ya está cocida, es sólo para que coja calorcito.
Retiramos el risotto del fuego y añadimos la mantequilla, el puré de remolacha, el queso parmesano. Removemos una vez más para mezclar bien todos los ingredientes y servir con unas lasquitas de parmesano para decorar.

Tiramisú. Paso a Paso

Esta receta la publiqué hace ya algún tiempo, entonces apenas  (aquí) le hice fotos y quedó muy teórica la explicación. Esta vez he fotografiado el proceso para que resulte más claro. Aunque entretenida es una receta muy simple, que no necesita horno y que suele gustar a casi todos. Generalmente hago una fuente generosa, pero también se puede montar el tiramisú en copas de helado como postre individual, muy coqueto e ideal si tienes invitados!

Ingredientes: 250 grs. de mascarpone, bizcochos de soletillas, 2 yemas de huevo y sus dos claras por separado, 2 ó 3 vasos de vino dulce (en el original se utiliza el Marsala), 4 cucharadas de azúcar, un café espresso cargadito, tipo stretto, 2 dl de nata, cacao en polvo para decorar.

Empezar separando las claras de las yemas y montar las claras a punto de nieve

Preparar un sabayon (zabaglione): en un cazo al baño maría se disponen las dos yemas de huevo, el azúcar y se mezcla, cuando está mezclado se añade el vino, bueno, sólo un vaso. Hay que remover continuamente hasta que espese y evitando que el huevo coagule formando grumos. El resultado es casi como una crema pastelera. Esta mezcla se deja enfriar.

Por otro lado se mezcla el mascarpone con el café, batir hasta que quede muy bien ligado. Después lmezclaremos las claras ya montadas, con cuidado, con el sabayón.  Finalmente montamos también la nata … recomiendo una batidora de varillas, si no queréis terminar no sientiendo el brazo.

Se empapaban los bizcochos en el vino restante y se comienza a montar.

Sobre un recipiente se pone una capa de bizcochos, la mitad del mascarpone mezclado con el café, la mitad de sabayón mezclado con las claras y la nata. Se vuelve a repetir la operación y se mete a refrigerar.

Debe estar al menos cinco horas antes de ser consumido … si no quedará como una sopa, mu rica, pero poco consistente… espolvorear con un poco de cacao en polvo y Èccoli qua!

¿qué, os animáis?

Fabada

Estaba deseando volver a los platos de cuchara, aquí el termómetro, hasta hace semana y media no bajaba de los 25º, y claro era pensar en un guiso y caérsete dos goterones por la frente. Así terminando noviembre, y parece mentira, doy por inaugurada la temporada de invierno en mi cocina, y lo voy a hacer con un universal, la Fabada, es taaaan sencilla y taaaan agradecida que delito tiene comprarse una lata, por muy afamadas que sean o por mucho que esté conseguido el resultado final.

Ingredientes: 500 gr de fabes o judiones de la granja, en su defecto, 2 chorizos asturianos, 2 morcillas asturianas y 100 gr de lacón, también se puede optar por los compangos que vienen ya seleccionados para ello , 1 cebolla, dos ajos, perejil y sal.

Como la mayoría de las legunbres, hay que dejarlas en remojo al menos 8 horas. La fabada está mucho mejor reposada, así que lo suyo es hacerla el día antes o muy temprano por la mañana. Lo bueno de los potajes es que casi que basta con añadir todo a la olla y esperar … Ponemos en una olla, la cebolla, los ajos, el perejil, los chorizos, las morcillas y el lacón, todo entero y sin trocear … si os sentis valientes añadir tocino. En cuanto rompa a hervir se desgrasa con una espumadera y dejamos que hierva un poco más. La sal no se añade hasta el final, de lo contrario difícilmente se pondrán tiernas las fabes. Hay que hacer el guiso durante dos horas y media o tres, a fuego lento y rompiendo el hervor cada media hora. Para ello se pone poca agua y cada media hora se añade más, así además de que para la cocción, ayudamos a que el caldo engorde. Si al final no nos ha quedado el caldo espesito, podemos hacer dos cosas, o bien triturar algunas fabes con algo del caldo y añadirlo al guiso, o bien incorporar una patata troceada y dejar que hierva durante al menos 20 minutos. Antes de servir comprobar de sal, posiblemente no le haga falta mucha, ya que las carnes que hemos añadido ya tienen lo suyo, troceamos las carnes y retiramos la cebolla, los ajos y la ramita de perejil …mmmm …. que bien sienta leñe!

Enamorada del Bulgur

Este cereal hace algo menos de un año que lo he descubierto, ya había oído hablar de él, pero ni me lo había topado cara a cara ni  sentía entonces este “come-come” por probar cosas nuevas. Pero lo cierto es que no deja de asombrarme. Tiene una textura un pelín gomosa pero muy agradable, además de la cualidad de absorber los sabores de los demás ingredientes, lo que lo hace especialmente versátil. Precisamente con verdura queda genial, un buen sofrito y un puñado de bulgur, a modo de arroz y te queda un plato de lo más coqueto, simple y sabroso. El tabulé con bulgur es también más sabroso que con cuscus y mi útimo descubrimiento: un guisote de lentejas estofadas con bulgur … ayn que rico!

En la foto, una escalivada de pimientos, calabacín, berenjena, cebolla, troceadito todo y salteado con bulgur y un par de cazos de caldo de verdura. Simple y gustosísimo …

En una entrada anterior ya mencioné todas las cualidades de esta maravilla … que os aminais?

Cuchara de Cuaresma

La tradición no tiene más transcendencia que la del hábito, la repetición de un hecho generación tras generación, independientemente del significado que lleve adherido. Esos actos a veces son inocuos, otras veces estúpidos o perjudiciales y otras, dan lugar a pequeños y entrañables recuerdos que alimentan nuestro arraigo. No soy religiosa, y mucho menos católica, pero por cuaresma siempre me acuerdo de los garbanzos con espinacas y mira que deben de estar buenos todo el año… Ando tan despistada que olvidé que ya hace un año que abrí este blog, casi 140 recetas después sigo aquí, el ritmo ha ido fluctuando, pero sigue vivo y cada vez encuentro a más bloguer@s gastronómicos y no hay dia que no me tope por aquí con alguna joyita. Gracias a todos los que me visitais, a los que comentais, estoy aprendiendo mucho de todos!

Ingredientes: Entre 85 y 100 grs. de garbanzos por comensal (en este caso 2), 2 dientes de ajo, 1 cebolla, 1 hoja de laurel, dos cucharadas de pimentón dulce, 1 manojo de espinacas o una bolsa de hojas de espinacas de 400 grs, 1 huevo, aceite de oliva, sal y pimienta.

Poner los garbanzos en remojo la víspera. Al día siguiente ponerlos en la olla a presión, junto con media cebolla cortada en cuartos, los ajos, la hoja de laurel y abundante agua. Salpimentarlos y cocerlos en la olla por espacio de 40 minutos. Destapar la olla y añadir las hojas de espinacas, ya lavadas y cortadas (en trozos irregulares y grandes, aunque también se pueden dejar enteras si son de bolsa). Mientras en una sartén, con dos cucharadas de aceite de oliva, sofreir la cebolla cortada en trozos grandecitos. Cuando empiece a trasparentar añadir el pimentón y dejar que este se sofría, unos dos minutos o algo menos para que no se queme. Añadir este sofrito a la olla y dejar que todo hierva a fuego suave durante 20 minutos. Está más rico reposado. Antes de servir, batir el huevo e incorporarlo a los garbanzos en hilo, sin dejar de remover. También se puede añadir el huevo duro y troceado, y por supuesto con bacalao desalado … pero J. dice que nanai, que con bacalao no le gusta.

Habrá que planificar un buen postre para celebrar el cumpleblog … tramando, tramando …

Potaje Parisino

Ma che freddo mamma! … ¿No resulta impresionante la variedad de caldos, sopas y consomé qué existen? aunque he de reconocer que yo soy un poco Mafalda para esto de las sopas, aún así ésta de puerro, patatas y pan está entre mis preferidas …

Ingredientes: 1 patata grandota, 2 puerros, pan en rebanadas, queso enmental para gratinar, sal, aceite y agua. Perejil para decorar.

Cortar fino el puerro, ya sabeis sólo la parte blanca, y rehogar en una olla con un poco de aceite o mantequilla … dejar que se poche bastante para que suelte todo el sabor posible. Cuando esté bien pochadito y antes de que empiece a chamuscarse, añadir un poco de agua. Dejar unos minutos más. Mientras pelar y cortar en dados la patata. Añadir y cubrir de agua … que no quede el puerro y las patatas bailando en agua que resulta muy desagradable e insulso. Por cierto añadir la sal a gusto e incluso un poco de pimienta blanca. El pan se corta en rebanadas, en mi caso eran dos pequeñitas por comensal de un pan de centeno que hice el día anterior, poner el enmental por encima y gratinar (en el microondas o un hornillo pequeño, e incluso a soplete, que encender el horno para tan poca cosa no merece la pena). Las patatas estarán hechas en unos 15 minutos ya que están cortaditas muy pequeñas. Servir con el pan encima y a calentarse las tripas …