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Albóndigas de coliflor

No hace mucho me comentaba una amiga que, aunque le gustan mucho la coliflor, acaba aburriéndose de ella porque apenas conoce un par de maneras de prepararlas … y bueno, reconozco que a mí me flipan aliñadas o en sopa y aburrir no me aburro, pero es cierto me pareció derrepente un territorio inexplorado. No hace mucho subí una receta de “El Comidista” de  couscous de coliflors, muy recomendable, por cierto y ahora me voy a atrever con esta otra: Albóndigas! que además es una manera de “colárselas” a los más peques.

No recuerdo muy bien de dónde la saque (sorry), sé que estaba en inglés y en un blog pero no conservé el enlace 😦

OLYMPUS DIGITAL CAMERAIngredientes: 1 Coliflor, 1 zanahoria, 1 cebolla, un poco de harina, sal, aceite de oliva, albahaca y pan rallado. Para la salsa de tomate (si la quereis hacer casera que seguro la disfrutais más, claro): tomate triturado, aceite, sal, un poco de agua y especies a gusto.

Cocinais la coliflor en una cazuela con agua hirviendo y sal. Para que no huela mucho existen diversos trucos, añadir algo de vinagre al agua de cocción o miga de pan. Mientras trocear la zanahoria y picar la cebolla, hacer con ello un sofrito al que en el último momento añadireis la albahaca. Mezclar todo los ingredientes junto con 4 cucharadas de harina y dejar enfriar todo un rato. Se puede aprovechar para hacer la salsa de tomate, simplemente dejar freir. Yo he propuesto una salsa muy sencilla, sólo tomáte y especias, pero si os apetece la podeis hacer más contundente con cebolla, pimiento verde, no sé a gusto que se dice ;P

Ya sólo queda formar las bolas de las albóndigas, pasárlas por pan rallado y freir, a mi me gusta añadirle el tomate por encima, pero si las vais a hacer de un día para otro o congelarlas, lo suyo es introducirlas en la salsa…. unas patatitas y a disfrutar!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sopa de Lentejas

Siguiendo con la temática oriental, he estado recientemente en Estambul y la lista de maravillas que enamoran de esta ciudad sería interminable, pero probablemente la que más me ha sorprendido en términos culinarios ha sido la sopa de lentejas. Probé falafels deliciosos y verduras asadas, en ensaladas, humus y bueno, berenjenas del derecho y del revés, pero no había probado jamás la sopa de lentejas y me he hecho fan incondincional … ahora la compartocon vosotros.

Sopa de lentejasIngredientes: 200 g. Lentejas rojas, 1 cebolla, aceite de oliva para sofreir, 1 litro caldo de verduras , 250 ml leche, sal, pimienta, comino, un poco de zumo de limón, 1 cuch. pimentón dulce.

Pon en un escurridor las lentejas rojas (se encuentran con facilidad en tiendas ecológicas), enjuágalas en agua fría y deja que se sequen bien. Mientras, picar la cebolla bien fina y pon en un cazo dos o tres cucharadas de aceite a calentar. Sofreir la cebolla. Se pueden añadir otras verduras, como apio o zanahorias, si se prefiere, si no, añadir directamete el caldo de verduras y las lentejas rojas. Deja que hierva y que se cuezan a fuego medio durante al menos media hora.
Seguidamente, tritura el contenido de la cazuela e incorpora la leche, caliente o tibia, para que no baje mucho la temperatura, que ligue todo durante unos 5 minutos o así. Sazonar antes de retirarla del fuego, con sal, pimienta, una pizca de comino y un poco de zumo de limón (en los paises árabes le añaden una mezcla de especias que se conocen como zumac, si se tiene, ideal, si no con las especias mencionadas, va perfecto, yo es que pasé por el mercado de las especias y claro …). En una sartén aparte, tostar el pimentón dulce, lo justo para que suelte sabor en el aceite, ojo con quemarlo! Al servir, añadir el sofrito de pimentón. Es deliciosa y muy ligera, ideal incluso para el verano.

La leche se puede sustituir por nata, o mejor por nata de soja, haciendo apta la receta incluso para veganos, además quedará especialmente cremosa.

Os dejo una foto del horizonte estambulita, nublado, pero es que el sol no apareció en toda nuestra estancia …

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Falafel

Ahora que llega el buen tiempo da mucha pereza comer legumbres, por que claro, con estas calores un potaje se hace cuesta arriba. Una de las muchas alternativas son las ensaladas  y otra fuente de recetas atractivas y con legunbres la podemos encontrar en la cocina árabe. Son muchas las recetas de origen árabe que las incluyen en salsas, sopas frías, croquetas … la más famosa el falafel.

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Ingredientes; 200g garbanzos secos, ½ Cebolla, 2 Dientes de ajo, Perejil picado, Cilantro picado, 1 Cucharada de “tahini”, 1 Cucharadita de comino molido, 1 Cucharadita de especias de falafel ( o en su defecto valen el comino, pimienta de cayena molida y cilantro seco), ½ Cucharadita de sal, 1 Pizca de pimienta negra, 1 Cucharada zumo de limón, 1 Cucharadita levadura química, Aceite de oliva, Pimienta de cayena y Cilantro seco.

Ponemos en remojo los garbanzos en agua fría la noche antes de hacer la receta. Ya reblandecidos los garbanzos, lo trituramos hasta conseguir una textura granulada y lo metemos en un bol. Por otro lado, trituramos el perejil con la cebolla, el cilantro fresco y el ajo hasta que obtenga la consistencia de una crema. Incorporamos esta mezcla a los garbanzos y mezclamos bien. Añadimos las especias de falafel (comino, pimienta de cayena molida, cilantro seco y levadura), limón, sal y tahini. El tahini se puede hacer o comprar ya hecho en tiendas ecológicas …. y si vivís en Cádiz, pasaros por Sumum en el Mercado Central, hacen uno casero muy muy recomendable. Finalmente, removemos bien y lo dejamos reposar para que actúe la levadura. Hacemos croquetas con la mezcla y en una sartén con abundante aceite muy caliente, las freímos hasta que estén doradas por ambos lados. Si el aceite está muy caliente, bajamos la temperatura a fuego medio para conseguir que se hagan las croquetas por dentro también.

Se pueden servir en cucuruchos de pan árabe o dentro de pan pita, con verduras u hojas varias y acompañar con salsa de yogur especiada, o simplemente en el plato.


Caballa alla Pizzaiola

La “pizzaiola” es una salsa típica napolitana que viene a decir algo así, como a la manera de la pizza,  sus ingredientes básicos son el tomate, el ajo y el orégano … aunque cada día es más común que la salsa de tomate que llevan las pizzas sea de bote, realmente debería ser una salsa casera de tomate con ajo y orégano, al  menos. Con estos tres ingredientes bastaría para ser considerada “alla pizzaiola”, pero por lo general se le suelen añadir algunos más a gusto del cocinero, claro. Sé que se hace con más de un pescado, pero puede que el más popular sea el atún, yo esta vez he preferido hacerlo con unos filetitos de caballa que con tomate casa estupendamente. Probablemente lo más complicado de esta receta sea sacar los filetes de caballa y, o bien se lo pides al pescatero, o bien lo sustituyes por atún o pez espada y en el tiempo que se fríe el tomate, tienes un plato de lujo!

Caballa

Ingredientes:

Una caballa por comensal, 1/2 k. de tomates (también vale triturados), 1 vasito de vino blanco, un puñado de aceitunas negras sin hueso a gusto, 150 gr. de alcaparras, 3 dientes de ajo, harina, aceite de oliva, albahaca, perejil, orégano, sal y pimienta.

Lo primero, en una sartén con aceite, preparamos un sofrito con ajo, tomate, albahaca, perejil, orégano, aceitunas y alcaparras. Lo dejamos sofreir hasta que el tomáte esté frito, cuanto más troceado mejor, así se hará antes.  Después, salpimentamos los filetes de caballa y los pasamos por harina. Seguidamente incorporamos la caballa a la sartén con la salsa.  A continuación, mojamos con el vino blanco. Dejamos cocinar y reducir durante 10 minutos. Servir y decorar con unas hojas de albahaca y un chorreoncito de aceite. ¿Fácil, no?

Risotto de Remolacha

A mis sobrinos les ha dado por montar un pequeño huerto en el campo, una gran idea, pero por ahora un poco desorganizada ya que han sembrado sin ton ni son lo primero que se les ha pasado por la cabeza, como por ejemplo remolachas! jajajaja, que oye, no tiene nada de malo, si no fuese porque salvo a mí, no parecen gustarles a nadie más. Claro cuando uno de ellos apareció traiendo remolacha a mansalva una empieza a maquinar, porque aliñadas están muy ricas, y en ensalada y … ¿un risotto?

Ingredienes: 500 grs de remolacha cruda, Aceite de oliva extra virgen, 1 cucharada de vinagre balsámico, 1 cebolla pequeña, 250 grs de arroz para risotto o bomba, en su defecto, 150 ml de vino blanco seco, 700-750 ml de caldo de pollo, 75 grs de queso parmesano rallado, 25 grs de mantequilla (cortada en dados)

Hervimos la remolacha en abundante agua durante 30-40 minutos.  Escurrimos y esperamos a que se enfríe antes de pelarla, y si no quereis ser el principal sospechoso del desmembramiento alevoso de un tubérculo, ponte unos guantes de látex. Dividimos la remolacha en dos, con una de las dos mitades hacemos un puré.  Trituramos la remolacha con una batidora eléctrica, añadiendo una cucharada de aceite de oliva extra virgen, sal y pimienta. El resto lo reservamos para añadir casi al final, en gajo o rodajas, según prefiráis.
Empezamos con el risotto, la preparación ya la he narrado aquí en al menos una ocasión; el caldo tiene que estar caliente para no bajar la temperatura del arroz según lo vamos añadiendo.
Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cacerola de base gruesa y pochamos la cebolla durante 7-8 minutos o hasta que esté blanda pero no dorada y salpimentamos, no en exceso que luego el parmesano algo sala.
Añadimos el arroz y removemos durante un par de minutos.  A continuación añadimos el vino y continuamos removemos hasta que se haya evaporado (unos 2 minutos).  Entonces, con un cazo, vamos añadiendo el caldo poco a poco y sin dejar de remover.  Esperando a que el arroz absorba el caldo antes de añadir un cazo más.  Así hasta que se no tengamos más caldo que añadir. Un par de minutos antes de que el caldo se evapore añadimos la remolacha que habíamos reservado, ya está cocida, es sólo para que coja calorcito.
Retiramos el risotto del fuego y añadimos la mantequilla, el puré de remolacha, el queso parmesano. Removemos una vez más para mezclar bien todos los ingredientes y servir con unas lasquitas de parmesano para decorar.

Pan de leche sencillo, de Dan Lepard

Bueno, he vuelto a hacer pan …. y no hay quién me pare! Este invierno lo tenía muy abandonado por h o por b nunca encontraba ocasión, además estaba empecinada en hacer pan con masa madre, y ya eso son palabras mallores … Concretamente ésta receta está hecha con levadura prensada, pero el mismo día que la hice, ya estaba fraguándose la masa madre en mi cocina. El motivo, además de que le tenía ganas, es que me he autoregalado el libro de Dan Lepard “Hecho a Mano” y como la impaciencia me comía, mientras hacía la masa madre, pensé en hacer esta receta, de las pocas del libro que van con levadura prensada.

Es el típico pan de desayuno o merienda para acompañar con mermelada o jamón cocido y queso … tipo sandwinch, pero más sanota porque no lleva ni tanta mantequilla ni tanto azúcar como otras recetas similares (por no hablar de los panes comerciales)

Ingredientes: Medio taquito de levadura fresca, cada uno pesa unos 25 grms, así que entre 12 ó 13, 350 ml de leche entera (yo en casa sólo tengo semidesnatada y es la que le eché), 20 g de sirope de caramelo o de arce, 250 grm de harina de repostería, 250 g de harina de fuerza, 1 cucharada y cuarto de sal fina marina, 25 g de mantequilla sin sal caliente derretida

Mezcla en un bol la levadura desmenuzada, con el sirope y la leche. Añade las harinas y la sal, mezcla todo bien. Quedará una mezcla ligera y algo pegajosa. Añade entonces la mantequilla y sigue amasando. Déjalo entonces en el bol, que repose durante unos 10 minutos tapado. En una mesa enharinada o untada en aceite, vuelve a amasarlo brevemente, como 10 segundos. Forma una bola y déjalo reposar otra vez, diez minutos. En otro bol, o el el mismo ya lavado y seco, deposita la masa y que repose, adivina, 10 minutos … la operación amasar/bol/amasar, hay que repetirla como dos veces más … sí es entretenido, pero merece la pena. Bien, después lo dejamos reposar 30 minutos.

Llegados a este punto formamos dos bolas y las depositamos en un molde

Cubiertas con un paño deben quedar así hasta que haya doblado su volumen. Mientras precalienta el horno 210º, pincela el pan con un poco de nata o leche y que cueza 15 minutos, después baja la emperatura a 180º y continúa la cocción otros 25 ó 30 minutos hasta que el pan alcance un color marrón oscuro brillante y se separe del molde por los lados … una vez fuera, sácalo del molde y que enfríe sobre una rejilla.

Con mantequilla y/o con mermelada amarga … mi preferida (esta vez, obsérvese que he pasado de la nutella … )

Cupcake de chocolate negro y ron

Se están convirtiendo en las “magdalenas” del verano, creo que ya las he hecho como media docena de veces, pero es que están taaaan ricas!!!

La receta original es de Alma de Objetivo: Cupcake Perfecto, la he modificado la cantidad de ron y de azúcar, además he sustituido la leche de coco por leche semidesnadata, pero poco más, y lo he hecho al tanteo hasta adaptarla a mi gusto personal …

Para el cupcake necesitaremos:

• 115 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
• 120 g de azúcar blanco
• 2 huevos M
• 150 g de harina
• 50 g de cacao
• 1 sobrecito de levadura Royal
• 110 ml de leche semidesnatada
• 50 ml de ron (si van a tomarlas niños, puedes quemar el alcohol antes, pero merece la pena el saborcito que deja)
• 1 cucharadita de aroma de vainilla

Para la buttercream, las hay hecha, yo he encontrado en hipercor y Carrefour la marca Betty Crocker, se llama chocolate fudge, aunque personalmente creo que es muy pesada. Así que rebajé la cantidad de azúcar de la receta original, otra vez y la hice yo … aunque  sin nada por encima también está increíbles.

• 115 g de mantequilla sin sal
• 190 g de azúcar glas (mejor icing sugar, es aún más fino)
• 85 g de cacao en polvo sin azúcar Valor
• 75 ml de nata para montar
• 30 ml de ron … sip, más ron … está taaaan bueno

Del álmibar de la receta de Alma, pasé, porque no me terminaba de convencer… mi paladar admite mejor el amargo que el dulce.

Precalentamos el horno a 180º (160º si es con ventilador). Preparamos la bandeja para cupcakes con 12 cápsulas de papel, aunque a mi me salen como 15 ó 16 … creo que es porque le echo bastante levadura.

Tamizamos la harina con el cacao y la levadura química en un bol y reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren y la mezcla se aclare. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen. Añadimos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que se incorpore. A continuación, añadimos la leche, mezclada con el ron y el aroma, y volvemos a batir. Añadimos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea.
Repartimos la mezcla en las cápsulas, sin llenarlas más de 2/3.
Horneamos 22-25 minutos o hasta que un palillo salga limpio.

Dejamos enfriar los cupcakes en el molde 5 minutos y después los pasamos a una rejilla, hasta que se enfríen por completo.
Preparamos el buttercream, batiendo todos los ingredientes durante al menos 5 minutos.

Decoramos los cupcakes usando la manga pastelera de las de usar y tirar (yo he usado una boquilla 2D de Wilton, tiene forma estrellada, creo me estoy haciendo adipta porque ya tengo chorraditas de ese tipo). Con eso de que hace muuucha calor, antes de repartirla por los cupcakes, la metí en el frigorífico, como 15 minutos, para que quedara más tiecesita…. y el resultado fue el siguiente:

Aún no tengo mucha maestría en el uso de la manga pastelera … pero todo se andará 😛